DEFINICIÓN Y CARACTERÍSTICAS

Podemos definir el acoso laboral como aquella conducta abusiva o de violencia psicológica a la que se somete de forma sistemática a una persona en el ámbito laboral, manifestada especialmente a través reiterados comportamientos, palabras o actitudes que lesionen su dignidad o integridad psíquica, y que pongan en peligro o degraden sus condiciones de trabajo.

Estas actitudes de hostigamiento conllevan el aislamiento del interesado en el ámbito laboral, causándole ansiedad, estrés, pérdida de autoestima y alteraciones psicosomáticas, pudiendo llegar a provocar el abandono voluntario de su empleo por resultarle insostenible la presión a que se encuentra sometido.

Por tanto, notas características del acoso laboral son frecuencia, intensidad y permanencia en el tiempo.

 

QUÉ NO ES ACOSO LABORAL

No podemos considerar acoso laboral situaciones que cualquier hecho que tenga lugar dentro de un ámbito laboral hostil. Por tanto, una discusión con un superior o un compañero, por sí sola no será calificable de mobbing, como tampoco los será el hecho de ser sancionado por unos hechos con los que el trabajador no esté de acuerdo.

Existen otros fenómenos como el llamado síndrome del burnout o del quemado, en que lo que se da es un agotamiento mental y un desánimo profundo del trabajador, fruto de una mala organización del entorno laboral. Sin embargo, que no constituya un acoso laboral no significa que no pueda denunciarse con las consecuencias legales que de ello se puedan derivar.

 

QUÉ HAY QUE HACER SI SE ES VÍCTIMA DE UN ACOSO LABORAL

En primer lugar, hay que buscar un asesoramiento con un abogado laboralista experto en acoso laboral para exponer la situación que se está padeciendo y obtener información sobre los derechos que le asisten.

Una vez determinado que la situación es efectivamente un acoso laboral, debemos tener en cuenta que para una futura reclamación será la víctima la que deberá probarla. Por tanto, será primordial contar con pruebas suficientes para acreditar ese acoso laboral, tales como grabaciones, correos electrónicos, mensajes, testigos, etc.

Toda empresa, dentro de sus obligaciones tiene la de velar por la salud de sus trabajadores y, para ello, debe tener una adecuada prevención de riesgos laborales, así como unos protocolos de actuación para casos de acoso laboral. Por tanto, si estamos sufriendo mobbing debería informarse a la empresa de tal situación para que inicie el protocolo de actuación para este tipo de casos.

Si, finalmente, la empresa hace caso omiso o no ofrece una respuesta adecuada para poner fin la mobbing, sería el momento de plantear las oportunas acciones legales.

 

CONSECUENCIAS DEL ACOSO LABORAL EN LA VÍCTIMA

Lo habitual es que el trabajador que sufre mobbing vaya paulatinamente notando una afectación en su vida cotidiana, en forma de insomnio, irritabilidad, miedo a ir al trabajo, y si la situación se mantiene puede derivar en trastorno de ansiedad y depresión, llegando a requerir la baja médica.

Llegado el caso de una reclamación judicial, estas consecuencias médicas derivadas del acoso deberán ser acreditadas mediante un perito médico especialista en psicología y/o psiquiatría. Pues, es muy importante probar la relación de causalidad entre el mobbing sufrido y la situación médica del trabajador.

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