Acuerdos o pactos de empresa

Los acuerdos o pactos de empresa sirven para poder concretar algún aspecto de la relación laboral que no queda reflejado en el contrato de trabajo o en el convenio colectivo.

Cómo pueden ser los pactos de empresa

Tal como apunta el diccionario económico del portal Expansión, normalmente los convenios colectivos son muy rígidos a la hora de establecer las condiciones de trabajo. Para paliar esta rigidez nacen los acuerdos, que sirven para poder tratar temas puntuales y/o más concretos. Normalmente se llevan a cabo a través de los representantes legales de los trabajadores y, una vez formalizados, son de pleno cumplimiento.

Los tipos de pactos o acuerdos de empresa son:

• Pactos que se regulan por convenio colectivo por defecto y que se remiten al Estatuto de los Trabajadores. Estos pactos pueden afectar a:

o Fijación de la clasificación profesional
o Los posibles ascensos
o El recibo del salario
o La distribución horaria irregular de la jornada laboral a lo largo del año
o La distribución horaria diaria
o La representación de los trabajadores en cuando se da el caso de disminución de plantilla

Normalmente estos temas están regulados en el convenio colectivo pero en ocasiones puede haber lagunas que precisan de ser integradas mediante este tipo de pactos, o bien puede ocurrir que sean necesarios para adaptarse a las particularidades propias de la empresa.

• Pactos regulados por un acuerdo con la empresa que se pueden equiparar a la regulación del convenio colectivo. Un ejemplo de este segundo tipo sería si por ejemplo se pactara el mes en el cual los trabajadores reciben su segunda paga extra.

• Pactos o acuerdos que ponen fin a un expediente de regulación de empleo, tras el preceptivo periodo de consultas.

• Pactos o acuerdos adoptados como resultado de una negociación y que ponen fin a conflictos, como por ejemplo, el fin de una huelga originada por unas reivindicaciones de mejora de lo derechos los trabajadores frente a la empresa.

Con estos pactos o acuerdos se trata de buscar soluciones para ambas partes o bien para paliar los efectos negativos o situaciones adversas derivadas de medidas poco populares pero necesarias para la continuidad de la empresa.

Como en cualquier proceso de negociación, alcanzar un acuerdo no suele ser una tarea fácil, por lo que siempre será mejor estar adecuadamente asesorados por un profesional en la materia.

 

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