Cuando un trabajador decide finalizar voluntariamente su relación laboral, deberá comunicar su baja voluntaria a la empresa con el preaviso mínimo estipulado en el convenio colectivo o, en su defecto, en el contrato de trabajo.

¿Cómo presentar la baja voluntaria?

El trabajador debe comunicar a la empresa su voluntad de causar baja en la misma.

Para presentar la baja deben seguirse estos pasos:

  1. El trabajador deberá avisar a la empresa de su intención de finalizar la relación laboral. Normalmente, el convenio colectivo establece un plazo de antelación que suele ser, como mínimo de 15 días. Sin embargo, en algunos casos, este plazo se varía en función del grupo profesional. Por ejemplo, puede establecerse que los trabajadores pertenecientes al Grupo I deban respetar una antelación mínima de 1 mes. En caso de que el trabajador no respetara ese plazo de antelación, la empresa podrá descontar del finiquito la parte proporcional al tiempo de preaviso no respetado.
  2. Comunicación de la baja voluntaria por escrito, mediante entrega de una carta haciendo constar la fecha de comunicación, la voluntad de causar baja en la empresa y la fecha de efectos de la misma. Este documento será una garantía para ambas partes: a) Para el trabajador, para acreditar el plazo de preaviso; y b) Para la empresa, para acreditar que la relación laboral se ha extinguido por voluntad del trabajador.
  3. Llegada la fecha de la baja voluntaria, la empresa deberá entregar al trabajador su finiquito con la liquidación correspondiente y tramitar su baja en la Seguridad Social.

Ausencias injustificadas que provocan “bajas voluntarias”

En ocasiones, cuando un trabajador deja acudir a su puesto de trabajo de forma injustificada, la empresa interpreta estas ausencias como una dimisión y procede a la extinción del contrato de trabajo como una baja voluntaria. Pues bien, esta práctica es incorrecta y puede conllevar, en caso de que el trabajador presentara una demanda, que la extinción fuera calificada como despido improcedente por parte del Juzgado de los Social.
Las ausencias injustificadas no pueden interpretarse como una baja voluntaria tácita, sino que son causa justificadora de sanción disciplinaria que, según la gravedad, puede llegar a poder sancionarse con el despido disciplinario.

Consecuencias de la baja voluntaria

La extinción de la relación laboral por voluntad del trabajador tiene como una de sus principales consecuencias el hecho de no tener derecho a percibir prestación por desempleo. Por tanto, el trabajador que desea poner fin a su relación laboral debe saber que dejará de percibir ninguna cantidad salvo que encuentre un nuevo empleo.

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