Ética profesional

La ética profesional, también conocida bajo el término de deontología, consiste en un conjunto de obligaciones y deberes que deben seguirse en el ejercicio de una actividad profesional. En profesiones como la abogacía, la deontología es muy importante dada la propia naturaleza de la actividad, al defender intereses de otras personas o entidades obteniendo para ello información confidencial.

Ello queda recogido en los llamados códigos deontológicos, que en el caso de la abogacía es la Carta de Principios Esenciales de la Abogacía Europea y Código Deontologico de los Abogados Europeos.

Algunos aspectos a tener en cuenta

Tal y como explican en el portal de lawyerpress, hay una serie de aspectos que deben ser tenidos en cuenta para ejercer la abogacía. A pesar de estar más enfocado hacia nuevos profesionales (abogados jóvenes), podemos decir que son consideraciones válidas para cualquier edad y etapa de la profesión.

  • El desarrollo de la profesión debe ser libre, es decir, no se debe ejercer bajo presiones ni órdenes. Esto algo aplicable de forma bidireccional: no se deben aceptar presiones ni de jueces ni tampoco de clientes. Será el propio abogado quien determine las acciones que se deben llevar a cabo y, por tanto, quien goce de absoluta independencia. Todo abogado puede rescindir un encargo profesional en cualquier momento, si entiende que el cliente no respeta la independencia del abogado.
  • Mantener el secreto profesional. Es importante insistir en este aspecto. Todo abogado tiene la obligación de guardar secreto sobre las información que reciba se sus clientes. La relación abogado-cliente se basa se basa en la confianza, y este deber de secreto resulta fundamental para que pueda exisitir esta confianza.
  • Confidencialidad de las comunicaciones entre abogados contrarios. Sólo se podría romper si existiera un permiso especial para ello.
  • Solicitar la venia al abogado que anteriormente llevaba el asunto encargado. En algunos casos hay clientes que inician un asunto con un abogado y posteriormente deciden cambiar a otro. Ante esta situación, el nuevo abogado debe solicitar la venia del asunto al abogado anterior. Por su parte, el anterior abogado al que le solicitan la venia, deberá dársela al nuevo abogado que se la solicita.
  • Nunca se debe hablar mal de un compañero. Hay que evitar cualquier comentario irrespetuoso hacia el abogado de otra de las partes.
  • No se deben aceptar asuntos que vayan en contra de personas o entidades que hayan sido clientes con anterioridad. Se trata más que nada de evitar que pueda usar información que se haya podido recibir bajo el secreto profesional.
  • Hay que comunicar cualquier cambio al abogado contrario. En ocasiones, los letrados de las partes en un proceso pueden llegar a un acuerdo de conformidad con sus respectivos clientes. Si el acuerdo se rompiera por iniciativa del cliente, su abogado deberá informar lo antes posible a la parte contraria. Puede llegarse al extremo de que el abogado decida renunciar a su cliente.

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