La excedencia voluntaria, prevista en el artículo 46 del Estatuto de los Trabajadores, es un derecho de todo/a trabajador/a para suspender su contrato de trabajo durante un periodo de tiempo sin necesidad de justificar el motivo, debiendo para ello cumplir con un mínimo de antigüedad en la empresa.

Cómo solicitar la excedencia voluntaria

Para solicitar una excedencia voluntaria lo recomendable es que el trabajador presente un escrito solicitando la excedencia haciendo constar las fechas de inicio y finalización de la misma. Aunque la legislación no dispone ningún preaviso obligatorio, entendemos que sería adecuado dar un plazo de preaviso razonable, por ejemplo de 15 días, para que la empresa pueda tramitar la solicitud y dar respuesta a la petición.

Requisitos

– El trabajador deberá tener una antigüedad minima de un año en la empresa.

– En el caso que este quisiera volver a disfrutar de un periodo de excedencia, deberá haber trascurrido 4 años desde la finalización de la anterior.

Si se cumplen estos requisitos, el empresario no podrá denegar el disfrute de la excedencia voluntaria. Sin embargo, si fuera denegada, el trabajador tendrá la posibilidad de interponer una demanda, en defensa de su derecho, en cuyo caso deberá seguir prestando servicios en la empresa hasta que no se dicte resolución judicial. En caso contrario, podría entenderse como un abandono del puesto de trabajo, con el consiguiente despido disciplinario.

Duración

El Estatuto de los Trabajadores establece que la duración será un mínimo de 4 meses y un máximo de 5 años. Sin embargo, el convenio colectivo podrá mejorar los limites previstos legalmente.

Efectos

1. Este periodo de excedencia no computará a efectos de antigüedad, ni para el cálculo de una indemnización por despido.

2. Es importante saber que este tipo de excedencia no comporta un derecho a la reserva del puesto de trabajo, sino solo un “derecho preferente al reingreso en las vacantes de igual o similar categoría a la suya que hubiera o se produjeran en la empresa.”

3. Durante la excedencia, el empresario no tiene obligación de abonar salario alguno al trabajador, y el trabajador no tiene obligación de prestar servicios en la empresa.

4. Durante el periodo de la excedencia, permanecerá en vigencia el deber del trabajador de no trabajar en un lugar que pudiera incurrir en competencia desleal, es decir, de la misma actividad o similar forma de producción.

Finalización de la excedencia

En el momento que se acerque el final de la excedencia, el trabajador que desee reincorporarse deberá realizar una solicitud de reincorporación por escrito, y se podrá encontrar con tres situaciones:

1. Que la empresa acepte su solicitud y el trabajador se reincorpore a un puesto de trabajo u otro similar que sea acorde con su grupo profesional.

2. Que la empresa acepte su solicitud pero manifieste que no puede reincorporarle en ningún puesto de trabajo por no existir ninguna vacante en ese momento, manteniendo el trabajador su derecho preferente hasta que le encuentren surja una vacante en un puesto de trabajo.

3. Que la empresa no acepte su solicitud y le deniegue su reincorporación. En este caso, podrá entender que ha sido despedido, quedando legitimado para interponer una demanda de despido contra el empresario.

Ahora bien, si el trabajador quisiera reincorporarse antes de que hubiera transcurrido el tiempo total de excedencia, nada lo impediría si existiera un acuerdo entre ambas partes. En caso contrario, el empresario podría negarse hasta que hubiera finalizado el tiempo estipulado de la excedencia. Del mismo modo, tampoco el empresario puede obligar al trabajador a regresar a su puesto de trabajo antes de finalizar el periodo de la excedencia.

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