¿Qué tipos de abogados existen?

Un abogado es una persona que, estando licenciada en Derecho y debidamente inscrita en el colegio profesional, presta servicios jurídicos a sus clientes, mediante el asesoramiento y/o la asistencia a tanto en actuaciones judiciales como en extrajudiciales. Dentro del sector de la abogacía, podemos encontrar abogados generalistas, como también especialistas en ramas concretas del derecho. En este artículo vamos a repasar los tipos de abogados más comunes para conocerlos y saber a cuál deberíamos acudir a ellos en caso de necesidad.

¿Cuáles son las tipologías más comunes?

  • Abogados laboralistas: Están especializados Derecho del Trabajo y de la Seguridad Social. Intervienen en conflictos entre trabajadores y empresas y administraciones públicas como el INSS, la TGSS o el SEPE. Los asuntos más comunes en los que intervienen son despidos, reclamaciones de salarios, reclamaciones por mobbing, incapacidades, accidentes de trabajo, conflictos por vacaciones, modificación sustancial de las condiciones de trabajo, etc. Podemos encontrar abogados laboralistas que sus clientes son sólo trabajadores, otros que sólo llevan empresas y también los hay que llevan tanto trabajadores como empresas. En caso de intervenir en procedimientos judiciales, éstos se tramitan principalmente en los Juzgados de lo Social, y en segunda instancia en los Tribunales Superiores de Justicia.
  • Abogados penalistas: Como su propio nombre indica, se dedican al Derecho Penal, es decir, a asuntos en los que ha habido algún tipo de actuación delictiva. Su función es asistir y defender los intereses de sus clientes en declaraciones, durante la instrucción, y en la fase de juicio oral. En caso de tener como cliente a la parte perjudicada, su función será la de presentar la denuncia o querella y, en su caso, comparecer como acusación. Y, en caso de llevar a la persona presuntamente infractora, su cometido es defender a su cliente de los hechos que de los que se le acusa a fin de que se absuelto o bien, según los casos, alcanzar algún acuerdo con el fiscal para limitar la posible condena. En caso de procedimiento judicial, principalmente, intervienen en los Juzgado de Instrucción, en los Juzgados de lo Penal y en la Audiencia Provincial. Y, en determinados casos, pueden intervenir en la Audiencia Nacional.
  • Abogados civilistas: Se dedican a asuntos en materia de Derecho Civil. Por tanto, defienden los intereses de particulares frente a otros particulares, que pueden ser personas físicas o jurídicas (empresas, entidades, etc.). Dentro de este ámbito, existen casos muy variados, desde reclamación de deudas económicas, hasta responsabilidad civil extracontractual o contractual, pasando por divorcios, herencias o incapacitaciones. Su actuación judicial se lleva a cabo, principalmente, en los Juzgados de Primera Instancia y en la Audiencia Provincial. Asimismo, dentro del Derecho Civil, hoy en día podemos encontrar abogados que son especialistas materias específicas como puede ser el Derecho Inmobiliario, en casos ejecuciones hipotecarias, desahucios, cláusulas suelo, etc.
  • Abogados de familia: A pesar de que el Derecho de Familia es, más bien, una sub rama dentro del Derecho Civil, podemos considerarla como una especialidad ya que hay muchos abogados especializados en Derecho de Familia. Los asuntos más comunes en los que intervienen son separaciones y divorcios, y derivados de éstos como el régimen de visitas de los hijos, las medidas provisionales, etc.
  • Abogados mercantilistas: Son aquellos que se dedican a la Derecho Mercantil, es decir, el que tiene que ver con el mundo empresarial. En los últimos años, han estado mucho en boga debido al gran aumento de concursos de acreedores. Sin embargo, su cometido no se limita a al ámbito judicial sino que también se ocupan de procesos de fusión entre sociedades, redacción de contratos mercantiles, negociación de acuerdos, intervención en juntas de accionistas, etc. En cuanto a la jurisdicción, son competentes los Juzgados de lo Mercantil y, según los caos, también los Juzgados de Primera Instancia.
  • Abogados administrativistas: Su ámbito de actuación es aquél en el que interviene , al menos, una administración pública. Pueden ser conflictos entre distintas administraciones o bien entre ésta y un particular. Interviene en la vía administrativa realizando escritos de alegaciones, recursos de alzada o de reposición y, llegado el caso, recursos ante la jurisdicción contencioso-administrativa. Intervienen en casos tales como recurrir sanciones administrativas, expedientes de urbanismo o reclamaciones de daños y perjuicios debido a una mala actuación de un servicio público.
  • Abogados fiscalistas: Están especializados en el derecho financiero y tributario, es decir, todo aquello que tiene que ver con tributos, impuestos, tasas, etc. Su intervención va desde el asesoramiento hasta la realización de gestiones con la Agencia tributaria y, llegado el caso, en procedimientos judiciales en la jurisdicción contencioso-administrativa.

Como puede verse, existen distintos tipos de abogados según las distintas especialidades dentro del Derecho. Siempre que sea necesaria la intervención de un abogado, lo más recomendable es que sea especialista en la materia de que trate el asunto.

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