No es la primera vez que hablamos de las relaciones laborales de carácter especial, articulo 2 del Estatuto de los Trabajadores. Anteriormente tratamos el tema de los penados en centros penitenciarios, el personal de alta dirección, el servicio del hogar o los deportistas profesionales. En este caso vamos a explicar en qué consiste la relación laboral especial de los artistas en espectáculos públicos.

Artistas en espectáculos públicos

Se entiende como relación laboral especial de artistas en espectáculos públicos la establecida entre un organizador de espectáculos públicos o empresario y la persona que voluntariamente realice una actividad artística por cuenta y dentro del ámbito de organización y dirección de aquél, a cambio de una retribución.

En esta categoría se incluyen todos aquellos profesionales que desarrollan actividades artísticas tanto en directo como grabadas para su posterior difusión en la televisión, cine, teatro, radio, instalaciones deportivas o discotecas, en definitiva, cualquier local en que, de forma habitual o eventual, se realicen este tipo de actividades. En todo caso, NO entrarían aquí las actuaciones artísticas realizadas en el ámbito privado.

También se incluirían, de forma excepcional, la participación de los menores de 16 años siempre y cuando no esté expuesta a ningún peligro y exista una autorización por escrito de sus padres, tutores o representantes legales (puede leerse más sobre este tema en nuestro artículo: ¿Pueden trabajar los menores?).

¿Qué dice la ley?

El Real Decreto 1435/1985, de 1 de agosto, por el que se regula la relación laboral especial de los artistas en espectáculos públicos establece el siguiente contenido:

  • El contrato deberá formalizarse por escrito y comunicarse a los Servicios Públicos de Empleo en el plazo de 10 días hábiles.
  • Se podrá fijar un periodo de prueba en aquellos contratos cuya duración sea superior a 10 días. En este caso, este periodo de prueba no podrá exceder de:

        – 5 días en los contratos de duración inferior a 2 meses.

        – 10 días en los contratos de entre 2 y 6 meses.

        – 15 días en los contratos restantes.

  • La duración del contrato podrá establecerse con carácter temporal o indefinido. Asimismo, podrá acordarse:

        – Por una o varias actuaciones.

        – Por un tiempo cierto.

        – Por una temporada.

        – Por el tiempo en que una obra permanezca en cartel.

  • La jornada laboral comprende la actividad que se presta ante el público y también los periodos de ensayo y/o de grabación, estando sujeto a lo que establece el Estatuto de los Trabajadores sobre esta materia.
  • En lo que refiere a descansos y vacaciones, se disfrutará de un descanso mínimo semanal de un día y medio. En el caso que no fuera posible, se podrá fraccionar, pero siempre respetando un mínimo de 24 horas interrumpidas, salvo pacto individual o colectivo donde se establezca la acumulación durante un máximo de 4 semanas. Por otra parte, los artistas tendrán derecho a vacaciones anuales retribuidas por una duración mínima de 30 días en cómputo anual. En caso de haber prestado servicios en un periodo inferior a un año natural, el número de días de vacaciones será proporcional a dicho periodo trabajado.
  • Si no se llegara a empezar a realizar el trabajo por parte del empresario o del artista, incumpliendo el contrato, se deberá regir por lo establecido en el Código Civil. Asimismo, la indemnización por extinción del contrato será de 7 días por año trabajado, salvo que se haya pactado de forma expresa una indemnización superior.

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