Trabajo nocturno y trabajo por turnos

Todo trabajador pasa gran parte de su vida trabajando, y su horario puede influir directamente en muchos aspectos. Aparte de las jornadas más habituales, que son las diurnas, hay otras que se desarrollan en otros turnos.
La información sobre este tipo de turnos la podemos encontrar en el artículo 36 del Estatuto de los Trabajadores.

Qué debe saberse sobre trabajo nocturno o por turnos

  • Se considera trabajo nocturno el que se realiza entre las diez de la noche y las seis de la mañana. Cuando un empresario recurre regularmente a este tipo de horarios, debe informar a la autoridad laboral.
  • Las jornadas de trabajo que se hacen de noche no pueden superar las ocho horas diarias de promedio, ni tampoco hacer horas extras. Esto se aplica a aquellas personas que trabajen regularmente en estas condiciones.
  • La retribución económica vendrá determinada por negociación colectiva o bien, si el trabajo es ya de por sí nocturno, por el que se haya establecido por convenio. También puede compensarse con descansos.
  • Los empleados que trabajen de noche o por turnos deberán estar en todo momento protegidos en materia de salud y seguridad mediante los elementos de protección individual que sean necesarios. La empresa tiene que proporcionar los materiales necesarios para ello.

Principales desventajas del trabajo nocturno o a turnos

Este tipo de jornadas presentan algunas desventajas, por lo que es importante conocerlas.

  • Los hábitos alimentarios: es muy importante que se hagan las tres comidas al día y que, al menos, una de ellas sea caliente. Si se come mal y de forma rápida, no solo el rendimiento será menor sino que a la larga podrán surgir problemas de salud más graves. Tal y como dicen en la web de EUFIC (European Food Information Council), las personas que trabajan a turnos tienen más riesgo de sufrir enfermedades, por lo que se remarca la importancia de mantener unos horarios de ingesta lo más periódicos posibles y consumir agua a menudo para hidratarse adecuadamente.
  • Los problemas de sueño: suele afectar a personas que trabajan de noche. Cuando dormimos, nuestro sueño pasa por varias fases. Para garantizar pasar por cada una de ellas (y por tanto, que la mente descanse lo suficiente) hay que dormir un mínimo de seis horas seguidas. Cuando cada semana se va a dormir a una hora diferente, el cuerpo no descansar correctamente. La recomendación es que si no es posible dormir todas las horas seguidas o bien se tiene que dormir de día, se intente habilitar la habitación para un adecuado descanso de la mente. Para ello, es recomendable bajar persianas para que no ni ruido ni luz, desconectar el teléfono móvil, etc.
  • Nos afecta nuestra vida social y familiar: Es importante disponer de tiempo fuera del trabajo para poder dedicarse a la vida personal y familiar. Conseguir este equilibrio redundará en un mejor rendimiento del trabajador.
  • Es obligación de las empresas intentar mejorar las condiciones de trabajo de los trabajadores, intentando organizarlo para que se pueda comer bien, descansar bien y hacer el máximo de vida normal posible. Por ejemplo, una recomendación que se hace desde el Instituto Nacional de Seguridad e Higiene en el Trabajo es que por ejemplo los cambios de turno sean entre las 6h y las 7h de la mañana, entre las 14h y las 15h del mediodía y entre las 22h y las 23h de la noche.

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