El contrato de trabajo es el acto jurídico que da lugar a la existencia de una relación laboral, en el sentido de los que establece el artículo 1.1 del Estatuto de los Trabajadores.

Para que una relación tenga sea laboral deben existir los siguientes elementos:

  • Voluntariedad: El trabajador presta sus servicios de forma voluntaria.
  • Retribución: El trabajador percibe una remuneración económica por los servicios que presta.
  • Ajenidad y bajo una dirección: La prestación se realiza por cuenta ajena, y bajo la dirección y organización de otra persona o empresa empleadora.

Así pues, con independencia de la denominación que las partes puedan dar a la relación, si se cumplen estos elementos, tendrá carácter laboral.

¿Cómo puede ser el contrato de trabajo?

Respecto a la forma del contrato de trabajo, puede ser verbal o por escrito, siendo perfectamente válido. Sin embargo, como se verá, determinados tipos de contrato exigen la forma escrita. La consecuencia legal de que el contrato sea verbal es que se presume que es indefinido y a tiempo completo.

Desde el punto de vista de su duración, puede indefinido o temporal. Según su jornada, pueden ser a tiempo completo o a tiempo parcial.

Sin embargo, estas clasificaciones tan simplistas no permiten incluir la totalidad de tipos de contrato que existen. A continuación, enumeraremos los distintos tipos de contrato de trabajo, con una breve explicación de en qué consisten.

Los diferentes tipos de contratos de trabajo

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