El contrato por obra y servicio es un tipo contrato de trabajo muy presente en nuestro mercado laboral. A pesar de que las condiciones laborales han cambiado mucho a lo largo de los últimos años en lo referente a los contratos, este tipo sigue siendo uno de los modelos más utilizados. Como indica su propio nombre se concierta para prestar servicios en una obra o en un servicio determinado, que tenga una duración limitada aunque inicialmente esta sea incierta, ya que algunos proyectos se pueden alargar en el tiempo según el devenir del trabajo en sí. Se requiere que la obra o servicio tenga sustantividad propia y autonomía dentro de la actividad de la empresa, de manera que no pueda ser asumida por los cauces habituales sino que se tiene que hacer un nuevo contrato ad hoc.

Es una modalidad de contrato habitual en sectores como la limpieza, el telemarketing o la construcción, entre otros, ya que suele ir supeditado a un servicio u obra realizado para un cliente de la empresa. Para los trabajadores, es una buena manera de asegurarse trabajo durante un tiempo, aunque bien es cierto que en ocasiones se alarga este modelo de contrato cuando la labor es más propia de lo que correspondería a un contrato indefinidos, pero sin las ventajas y beneficios propias de este.

¿Qué debe incluir un contrato por obra y servicio?

  • Ante todo, el contrato por obra y servicio debe expresar con claridad el servicio u obra al que va supeditado el contrato de trabajo. Se debe hacer por escrito mediante el modelo oficial del Ministerio de Empleo. Si no se hace por escrito, se entenderá que el contrato es de carácter indefinido y a jornada completa, de manera que es vital dejarlo claro de antemano.
  • El contrato deberá registrarse en un máximo de 10 días posteriores. Esto deberá hacerlo el empresario en la oficina de empleo que corresponda, de lo contrario, no tendrá ninguna validez.

No puede utilizarse este tipo de contrato para contratar personal destinado a realizar las mismas tareas que otros empleados con contrato indefinido. Ahí es donde muchas veces entra en juego la picaresca española y se ha de evitar. Los trabajadores con contratos temporales contratados tendrán preferencia para cubrir vacantes para puestos con contrato indefinido. El anuncio de las plazas vacantes deberá hacerse de forma transparente y pública para todos, para que ese flujo de profesionales sea lo más claro posible. Del mismo modo, estos trabajadores deben poder acceder a la formación continuada en beneficio de su promoción profesional.

Duración del contrato de obra y servicio

Hasta que no llegamos a mediados del año 2010 no existía un límite de duración para estos contratos. Una persona podía estar contratada en este régimen por tantos años como durara la obra o servicio en cuestión. Sin embargo, esta situación cambió hace unos seis años, de modo que los contratos por obra y servicio celebrados a partir del 18 de junio del 2010 tendrán una validez de como máximo 3 años, ampliables en doce meses más por convenio colectivo si fuera el caso. Transcurrido ese periodo de tiempo, automáticamente pasan a convertirse en indefinidos.

Esta medida se creó para que las empresas no abusaran de este tipo de contratos y mejorar así las condiciones de los trabajadores. Lógicamente, la estabilidad laboral es mayor para un trabajador en caso de que el contrato sea indefinido, aunque ya hemos comprobado en los últimos años que estar “fijo” en la empresa no es indicativo de nada porque con las reformas laborales el despido en esos casos se ha convertido en un trámite menos perjudicial para el empresario.

 ¿A su finalización da lugar a una indemnización?

La respuesta es sí. Cuando un trabajador finaliza su contrato temporal, deberá ser indemnizado si fuera el caso, llegando a doce días de salario por cada año de trabajo realizado. Es verdad que en algunos casos puede ser diferente, ya que dependerá de la normativa específica que se tenga que aplicar. Como se suele decir, cada caso es un mundo, así que es importante contar con el respaldo de un buen abogado o asesor laboral.

En principio, el artículo 49.1,c) del Estatuto de los Trabajadores establece que la indemnización será de 12 días por año de servicio o la que establezca otra normativa específica. Sin embargo, la Disposición Transitoria Décimo Tercera del Estatuto de los Trabajadores establece que en función de cuando hubiera suscribió el contrato de trabajo la indemnización será la correspondiente a las siguientes cantidades:

– 8 días de salario por año de servicio: contratos de trabajo temporales celebrados hasta el 31/12/2011.

– 9 días de salario por año de servicio: contratos de trabajo temporales celebrados hasta el 31/12/2012.

– 10 días de salario por año de servicio: contratos de trabajo temporales celebrados hasta el 31/12/2013.

– 11 días de salario por año de servicio: contratos de trabajo temporales celebrados hasta el 31/12/2014.

– 12 días de salario por año de servicio: contratos de trabajo temporales celebrados hasta el 31/12/2015.

Utilización fraudulenta de la contratación temporal

En nuestro mercado laboral se hace un uso desmesurado de la contratación temporal, incluyendo los contratos  de trabajo por obra o servicio. Ya sea con desconocimiento como con intención de evitar reclamaciones por despido, muchas empresas contratan a trabajadores mediante un contrato temporal sin que la prestación de servicios a realizar por el trabajador permita, por su propia naturaleza, esa modalidad contractual, con el objetivo de esquivar los beneficios propios de un contrato indefinido.

En el caso concreto de contrato por obra o servicio determinado, por ejemplo, puede ocurrir que se contrate un albañil para prestar servicios en la construcción de un edificio, constando dicha obra en el contrato de trabajo, y que en la práctica ese albañil realice trabajos tanto en ese proyecto como en otros que la empresa esté realizando de forma paralela. En ese caso, estaríamos ante una utilización fraudulenta de esa modalidad de contrato temporal, por lo que el trabajador podría reclamar su condición de indefinido y, llegado el momento de finalización de la obra y, por ende, del contrato de trabajo, podría reclamar un despido improcedente, ya que no se han respetado las condiciones de facto.

Lo mismo ocurriría, por ejemplo, si se contrata a un trabajador como transportista para realizar una ruta concreta de reparto de productos de un cliente de la empresa empleadora, constando en el contrato dicha ruta y dicho cliente, y que en la práctica, el trabajador realizara otras rutas distintas, para el mismo o para otros clientes.

Por tanto, todo trabajador con contrato de trabajo temporal, es muy recomendable que se asesore sobre si su contrato de trabajo cumple la normativa laboral. Esperamos haber arrojado algo de luz sobre un tema tan complejo como eset.

Este artículo tiene 2 comentarios
  1. Oxana rosabal

    Hola me contrataron por obra y servicio á jornada completa, pero he llegado a trabajar hasta 17 horas en un día. Normalmente las jornadas duran de 13 a 15 horas diarias como me negué me han despedido y han puesto que no he superado el perido de pruebas que no sabía es de 3 meses. Yo llevaba 2. Es esto legal? Tengo derecho a la ayuda o prestación? Aún no he firmado nada por no estar de acuerdo con el tipo de despido.

  2. Ivonne toledo

    Buenas noches fui contratada por una empresa de gran prestigio que su rubro es de mantenciones y servicios para mineria. Esta adjuficacion fue por 2 años de mantencion en la minera. Y mi cobtrato fue por faena o contrato. Y me despidieron con clausula 159 art 5 y resulta que esta tiene un contrato con la minera para la mantencuon por 2 años. Yo puedo pedir indemnizacion por lo que dura el ptoyecto porque las mantenciones en general son por 2 años.

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