El diagnóstico del lupus no es sencillo ya que en ocasiones sus síntomas se pueden confundir con los de otras enfermedades.

Es por ello necesario realizar una serie de pruebas, consultar con diferentes especialistas médicos para poder obtener un diagnóstico, tratar los distintos síntomas de la enfermedad y hacer un seguimiento.

Una vez diagnosticado el lupus, es preciso determinar en qué fase se encuentre la enfermedad y el calado de las secuelas que se estén padeciendo.

Con este artículo, Marben Abogados queremos explicarte qué consecuencias puede tener esta enfermedad en tu trabajo e informarte cómo conseguir la incapacidad permanente por lupus.

¿Qué es el lupus?

El lupus se define como una enfermedad crónica y autoinmune, además de muy compleja ya que puede afectar a las articulaciones, a la piel, el cerebro, los pulmones, los riñones y los vasos sanguíneos provocando así una inflamación general y dañando el tejido y los órganos afectados.

Esta es una de las formas de lupus más común, una variedad denominada lupus erimatoso sistémico que sí es susceptible de incapacidad laboral ya que suele presentar frecuentes brotes y un tratamiento que precisa ajustarse cada cierto tiempo.

¿Qué síntomas determinan el diagnóstico de lupus?

Dada la dificultad que conlleva su diagnóstico y que a veces las pruebas especiales no son determinantes, se establecieron una serie de 11 síntomas claves que distinguen al lupus de otras dolencias.

Así, se establece que tienen que detectarse al menos cuatro de esos 11 síntomas para que se considere que se está ante un lupus claro.

Las erupciones cutáneas, una erupción en el rostro en forma de alas de mariposa y concentrada en la zona de las mejillas, ulceraciones en fosas nasales y paladar, artritis en articulaciones sin que se aprecie daño en los huesos, fotosensibilidad, inflamación de los órganos internos, anemias, alta concentración de proteínas en la orina y presencia del anticuerpo anti-DNA son algunos de los síntomas del lupus.

Unos síntomas que a veces son cambiantes o muy vagos, siendo complicado hacer un diagnóstico claro.

Por ello es fundamental que el paciente esté también atento a los síntomas y colabore con los médicos para darles una imagen fehaciente de cuál es su estado y la incidencia real de los síntomas que padece.

¿Se puede trabajar con lupus?

Al ser una enfermedad oscilante, con brotes periódicos, el enfermo se ve inmerso en épocas más apacibles en las que disfruta de una mejor calidad de vida y épocas más duras durante las cuáles apenas puede hacer esfuerzos de ninguna clase.

Se considera que dos de los desencadenantes de este tipo de brotes son la exposición al sol o a los rayos fluorescentes y el estrés o el desarrollo de un trabajo que requiera un esfuerzo fuerte.

Durante los brotes es fundamental evitar todo tipo de sobreesfuerzos, así como el estrés, siendo momentos en los que el enfermo de lupus no podrá desempeñar una profesión que le obligue a tener que desarrollar una gran movilidad, esfuerzo físico o concentración.

¿Cómo se puede conseguir la incapacidad permanente por lupus?

Aunque el lupus no es una enfermedad mortal, al ser una dolencia sin cura y crónica, las personas afectadas pueden solicitar una valoración de su grado de discapacidad.

Es preciso pues analizar cómo afectan los síntomas, su gravedad y sí es posible que el trabajador continúe desempeñando sus atribuciones laborales.

En Marben Abogados ofrecemos un asesoramiento y una asistencia legal para conseguir una incapacidad permanente total o absoluta.


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