Aunque siempre asociado con el envejecimiento, el alzheimer también afecta a personas jóvenes, siendo así importante tener presente la lista de señales de advertencia de la enfermedad que la Alzheimer’s Association ha publicado.

Entre ellos se destaca una pérdida importante de memoria, de fluidez y capacidad verbal, experimentar episodios de confusión y desorientación y cambios de humor o de personalidad, así como una creciente dificultad para planificar y para resolver problemas.

Unos síntomas que aparecen en los primeros momentos de la enfermedad y que llevan a la persona a ser cada vez más dependiente de los demás y a no ser capaces de desarrollar su trabajo y actividades diarias de forma autónoma y correcta.

En estos primeros momentos serán los familiares y amistades quienes perciban estos cambios y será importante acudir a un especialista médico para que detecte los problemas y pueda hacer un diagnóstico.

El avance de la enfermedad a fases intermedias será aún más invalidante ya que, si bien la persona conserva aún su memoria, la persona va experimentando más momentos de confusión, va abandonando su higiene personal, se hacen cada vez más retraídos y comienzan a tener problemas de sueño.

Es por ello importante el diagnóstico temprano del alzheimer al objeto de poder poner a la persona afectada en tratamiento cuanto antes y hacer todo lo posible para que su calidad de vida no se vea tan afectada.

¿Cómo se puede conseguir la incapacidad permanente por alzheimer?

A ser una discapacidad, es factible solicitar una incapacidad permanente por alzheimer, siendo para ello fundamental tener tanto el diagnóstico como la valoración de un tribunal médico.

De esta manera, dependiendo de las limitaciones cognitivas que se aprecien y el grado de dependencia de la persona enferma, el tribunal considerará una incapacidad permanente total, absoluta o una gran invalidez.

La incapacidad permanente total se concede, desde un inicio, en profesiones sujetas a estrés o de carácter intelectual, así como trabajos que supongan riesgo para terceros como conductores o policías, por ejemplo.

En estados más avanzados de la enfermedad, se reconoce la incapacidad permanente absoluta a aquellas personas que ya no pueden ejercer ninguna actividad laboral de forma normal.

Y, en los estadios más avanzados procedería la gran invalidez, prevista  para casos en los que la persona es completamente dependiente de terceros.

En Marben Abogados contamos con la experiencia necesaria para dar un asesoramiento y, en su caso, realizar las gestiones necesarias para solicitar y obtener el reconocimiento de una incapacidad permanente por alzheimer.


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