El Juzgado de lo Social nº 32 de Barcelona ha dictado una sentencia estimatoria en la que reconoce la incapacidad permanente absoluta a un trabajador autónomo, y cliente del despacho, afectado por un trastorno obsesivo compulsivo (TOC) severo y crónico, que padece desde la adolescencia.
El procedimiento, tramitado frente al Instituto Nacional de la Seguridad Social (INSS), ha sido dirigido por Sandra Castro, abogada especializada en incapacidades de Marben Abogados.
Un TOC que incapacita por completo
El demandante, de profesión traductor, sufre un Trastorno Obsesivo Compulsivo (TOC) de carácter grave, diagnosticado desde los 15 años, junto con un trastorno del espectro autista (TEA). A pesar de presentar un grado de discapacidad del 65% y haber seguido múltiples tratamientos médicos y psicológicos sin resultados satisfactorios, el INSS le denegó inicialmente cualquier grado de incapacidad permanente.
La magistrada Beatriz Doria Jaureguizar, en su sentencia de 4 de noviembre de 2025, concluye que el cuadro psiquiátrico del actor cumple plenamente los criterios exigidos por la jurisprudencia para la declaración de incapacidad permanente absoluta: se trata de un trastorno grave, persistente, cronificado y refractario al tratamiento, que impide mantener un rendimiento laboral mínimo en cualquier tipo de profesión.
Fundamentación del fallo
Los informes médicos aportados por el Centro de Salud Mental de Adultos (CSMA) y el Hospital de Bellvitge acreditaron un deterioro funcional y social muy severo, con restricción total de la vida social y del manejo del entorno comunitario.
A la vista de esta evidencia, el Juzgado considera probado que el demandante no conserva capacidad residual suficiente para desarrollar ninguna actividad profesional, ni siquiera aquellas que exigen un bajo nivel de exigencia o esfuerzo mental.
En consecuencia, la magistrada declara al actor en situación de incapacidad permanente absoluta derivada de enfermedad común.
En el área de incapacidad permanente, uno de los mayores retos jurídicos es demostrar que una patología de larga evolución ha alcanzado un grado de gravedad que impide cualquier actividad laboral, incluso cuando la persona ha convivido con ella durante muchos años. Este ha sido precisamente el eje de uno de los últimos casos de éxito obtenidos por nuestro despacho de abogados laboralistas en Barcelona.
El protagonista del caso es un traductor autónomo, afiliado al RETA, diagnosticado desde muy joven de un trastorno obsesivo compulsivo (TOC) grave y de un trastorno del espectro autista (TEA). Pese a la persistencia de estas patologías, había conseguido mantenerse en activo durante años, lo que inicialmente dificultaba el reconocimiento de una incapacidad permanente en grado absoluto.
La dificultad del caso: patologías antiguas, gravedad actual
Desde el primer momento, el principal obstáculo era claro: no se trataba de enfermedades recientes, sino de trastornos diagnosticados desde la adolescencia y juventud. La clave jurídica no estaba en acreditar su existencia, sino en demostrar la evolución negativa y el agravamiento funcional que el trabajador había sufrido con el paso del tiempo.
Cuando se presentó la solicitud de incapacidad permanente ante la Seguridad Social, el INSS la denegó, al considerar que no concurría ningún grado de invalidez. La reclamación previa fue igualmente desestimada, lo que nos llevó a interponer la correspondiente demanda judicial.
La prueba médica: acreditar el deterioro funcional
Durante el procedimiento judicial, el esfuerzo se centró en acreditar que, a día de hoy, el TOC había alcanzado un grado grave y severo, con una evolución tórpida y refractaria a múltiples tratamientos. Los informes médicos aportados describían un deterioro funcional y social muy significativo, con una afectación que se extendía a todos los ámbitos de la vida diaria.
Los informes especializados del CSMA y del Hospital de Bellvitge, así como los del centro IGAIN, resultaron determinantes. En ellos se hacía constar que el trabajador presentaba una restricción casi total de la vida social, dificultades severas de manejo del entorno y una incapacidad real para mantener una actividad profesional con continuidad, rendimiento y eficacia.
Conclusión
Esta sentencia supone un nuevo reconocimiento judicial de la Incapacidad Permanente Absoluta por un TOC severo y de larga evolución, una patología cuya gravedad funcional a menudo se subestima en el ámbito laboral y administrativo.
Desde nuestro bufete de abogados laboralistas en Barcelona, destacamos la importancia de esta resolución, que refuerza el criterio protector de los tribunales frente a enfermedades mentales graves y crónicas, recordando que la valoración debe centrarse en las limitaciones reales para el desempeño profesional, más allá del diagnóstico o del tipo de profesión. En Jover & Marben Abogados trabajamos cada día para que las resoluciones administrativas se ajusten a la realidad médica y social de las personas afectadas por procesos de incapacidad.
Ver ¿Qué patologías pueden dar lugar a una incapacidad permanente?
En los juicios contra la Seguridad Social los demandantes pueden obtener sentencias favorables en casos de incapacidad, pensiones y prestaciones, especialmente si cuentan con una buena defensa legal.
A pesar de que la Seguridad Social suele denegar muchas solicitudes por vía administrativa, una proporción significativa de estas decisiones son revocadas en los tribunales. Ganar el juicio depende de la solidez de la demanda, la presentación de pruebas sólidas y la adecuada asistencia de un buen abogado especializado en incapacidades.
En Marbén Abogados, como abogados expertos en incapacidades, contamos con amplia experiencia en reclamaciones ante la Seguridad Social y en la defensa de los derechos de los trabajadores. Llámanos al 93 531 30 34 o contacta y te informamos sobre las mejores opciones para resolver tu situación laboral de la forma más rápida y eficaz posible.
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Abogada especialista en Derecho Laboral y Seguridad Social desde el año 2016.
Cursó el Grado de Derecho de 2008 a 2013 y el Máster en Abogacía, que finalizó en 2014.
Con posterioridad, también ha realizado diversos estudios de especialización sobre el proceso laboral y Seguridad Social.
En cuanto a su experiencia laboral, empezó su carrera profesional en nuestro despacho, donde entró como pasante en 2013, ejerciendo como abogada desde 2016 hasta 2018.
Posteriormente, ha estado en dos despachos especializados en Derecho Laboral y Seguridad Social, en los que se especializó en el procedimiento de incapacidad permanente y en los que ha llegado a coordinar a equipos de abogados.
Tras haber adquirido una vasta experiencia en estas materias, regresa a nuestro despacho para dirigir el área de Seguridad Social de Marben Abogados.
Con su incorporación, Marben Abogados refuerza este área funcional, apostando por la experiencia y la especialización.




